Los adverbios ya y aún (o todavía) tienen numerosos usos (sobre todo el primero). Los más frecuentes están relacionados con la perspectiva de la persona que habla para presentar la acción verbal.

El enunciado
Está en casa informa de forma general de una acción en desarrollo. En cambio, Ya se han casado añade una información nueva: que esa acción está completada y que esa acción sucede ahora sí, pero antes no. Este valor puede extenderse a acciones futuras que consideramos inminentes, y que por eso presentamos con esa misma perspectiva: Ya viene el tren.

En cambio, el enunciado
Aún está en la oficina añade una información distinta, que esa acción se mantiene, pero que es probable / seguro que va cambiar: ahora sí, pero más tarde no.

Es muy frecuente en español el uso de estos adverbios con enunciados negativos: ya no, aún no (todavía no). Cuando afirmamos que Sebastián no tiene coche mostramos esa situación sin otras informaciones adicionales. No obstante, si decimos que Sebastián ya no tiene coche, afirmamos que antes sí, pero ahora no, porque lo ha vendido o se lo han robado... En cambio, si decimos que Sebastián aún no tiene coche, apuntamos que ahora no, pero más tarde sí, porque sabemos que, por ejemplo, Sebastián está ahorrando para comprarse un coche.

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GENERALIDADES

Hemos repasado algunos ejemplos del uso de los adverbios ya y aún (todavía), con sus variaciones en enunciados negativos.

Como has visto, la información que aportan estas palabras está relacionada con otros momentos (antes de una acción o después de una acción). En esta unidad repasamos esas ideas e insistimos sobre todo en esos usos cuando existen otros tiempos verbales relacionados.

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Recuerda que existen dos palabras con una forma muy parecida: aún (con el significado de “todavía”, que es el que estudiamos en esta unidad) y aun, sin acento gráfico, con un significado próximo a “incluso” / “aunque”. Observa que la pronunciación es diferente: aun, sin tilde, se pronuncia como pronuncias la primera sílaba de aunque.

Practícalo en voz alta. Es importante pronunciar y escribir esa tilde porque los usos de
aún y aun son diferentes.

En efecto, los ejemplos anteriores presentaban una sola forma verbal; la presencia de ya o aún (todavía) sugerían otras relaciones temporales (”antes” o “después”) para esa acción. Sin embargo, esas nociones de “antes” o “después” pueden aparecer en el enunciado asociados a más formas verbales

TIEMPOS VERBALES: RELACIONES
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Como es lógico, según lo que hemos explicado, estos adverbios refuerzan la idea de tiempos distintos, de momentos diferentes: antes / después. Normalmente, cuando queremos indicar acciones simultáneas, no incluimos esos adverbios:

Mientras / Cuando estudiaba en París, vivía en un piso compartido.

Sin embargo, cuando sí incluimos ya o aún / todavía (o sus variantes: ya o aún / todavía no) en enunciados que expresan simultaneidad lo hacemos para expresar una idea temporal nueva: no la simultaneidad, sino la de antes / después. El mensaje se centra en esa nueva idea, no en la simultaneidad.

Cuando trabajaba en el banco, no llevaba barba.
al mismo tiempo
Cuando trabajaba en el banco, aún no llevaba barba.
entonces no, después / ahora sí

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Observa las siguientes fotografías (las dos muestran cambios) y los ejemplos que las acompañan, con diferentes perspectivas:

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Cuando vivía en Ámsterdam, aún llevaba barba.
en aquel tiempo sí, pero después / ahora no

Cuando estaba en la universidad ya llevaba el pelo liso.
en aquel tiempo sí, antes no

Cuando estaba en la universidad ya no llevaba el pelo rizado.
en aquel tiempo no, antes sí

Observa ahora las siguientes fotografías. Hay cambios, sí, pero en estos enunciados queremos subrayar los parecidos.

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Sí, siempre he llevado el pelo largo; cuando era pequeña ya llevaba el pelo largo.
Nunca me han gustado los gatos; cuando era pequeña
ya no me gustaban.
la perspectiva de acción cerrada que expresa ya se mantiene, porque no existen cambios; no podemos formular el enunciado sin ya, porque la chica sigue llevando el pelo largo

Como hemos dicho, para expresar simultaneidad de dos o más acciones, no solemos usar los adverbios ya o aún / todavía (si no existen otras informaciones temporales que subrayan las ideas de “antes” / “después”). Eso mismo sucede cuando expresamos la simultaneidad con el pretérito perfecto simple:

Cuando estuve en Roma, compré unos recuerdos para la familia.

La aparición del adverbio significa la referencia a otro tiempo diferente.

Cuando estuve en Roma en 2011, ya compré unos recuerdos para todos. O sea que en este viaje no voy a comprar nada.

Estas relaciones entre los tiempos de pasado, y en concreto con la presencia del pretérito perfecto simple, pueden estar indicadas por palabras que expresan tiempo (posterioridad o anterioridad):

Me despedí de ellos a las once, pero me quedé un ratito más, hablando, hasta las once y veinte.
Me despedí de ellos a las once, pero
aún me quedé un ratito más, hablando, hasta las once y veinte.

En los casos en que los verbos del enunciado no expresan simultaneidad de las acciones, la aparición de estos adverbios subraya el valor de antes / después que hemos señalado.

No podemos empezar la reunión porque el jefe aún no ha llegado, aún está buscando sitio para aparcar.

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No obstante, las relaciones más claras son entre dos momentos del pasado, donde la aparición de los adverbios ya / aún (todavía) es muy frecuente y certifica que la acción es anterior (que es el significado esperado), aunque en forma negativa puede indicar que es posterior:

Cuando llegué, no estaba en casa. Tuve que esperar media hora.
Cuando llegué,
aún no estaba en casa. Tuve que esperar media hora.
Cuando llegué,
ya no estaba en casa. Volví al día siguiente un poco más pronto.

Recuerda que esa relación se expresa con el pretérito pluscuamperfecto cuando no nos referimos a estados o situaciones (como en los ejemplos anteriores), sino a acciones (como en los ejemplos siguientes):

Cuando llegamos, el tren había salido. Tuvimos que esperar al siguiente.
Cuando llegamos, el tren
ya había salido. Tuvimos que esperar al siguiente.
Cuando llegamos, el tren
aún no había salido. Tuvimos mucha suerte.


OTROS USOS

Los usos que hemos estudiado son los más significativos del adverbio ya, pero también aparece con otros significados en otros contextos.

a) Para expresar inmediatez asociado con mandatos. Es un uso frecuente, en muchas ocasiones en contextos donde aparecen imperativos: Cállate ya..., Vete ya..., Voy a decírselo ya. Con este significado puede aparecer reforzado: Cállate ya de una vez (para exigir inmediatez en una acción en curso) / Voy a decírselo ya mismo (para subrayar el carácter inminente).

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Con este significado, el español peninsular coloca el adverbio ya después del verbo (como puedes comprobar en los ejemplos anteriores). Sin embargo, en muchos países de Latinoamérica, es frecuente la posición inversa, con el adverbio antes del verbo: ¡Ya vete!

Ante esto, [...] le dijo [...]: "¡Ya cállate!" Diario Cambio, México

b) El tono de inmediatez se mantiene en la construcción desde ya para expresar “ahora”, “ahora mismo”, “en este preciso momento”... , “en adelante”, frecuente en el español de América.

Es lógico tener la tentación de querer ir al mercado y fichar a un jugador que te va a ayudar a ganar desde ya. La Opinión de Málaga, España

[El director] adelantó que
desde ya están trabajando para la celebración del segundo festival. 7 días, República Dominicana

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c) Para expresar preferentemente incredulidad, distancia (irónica o no), frente a las afirmaciones del interlocutor:

- Mi novia es modelo de moda...
- Ya, ya... Y la mía, actriz en Hollywood.

d) Por último, consulta la unidad sobre conjunciones para recordar el valor de ya que para expresar la causa (La conferencia se aplaza ya que siguen los problemas con los micrófonos), la consecuencia (Ya que te has ofrecido voluntariamente, tienes que hacerlo) o, mucho menos frecuente, la distribución (Ya sea sábado, ya sea domingo, nuestro servicio de atención médica le atenderá gustosamente).


EJERCICIO UNO

Lee con atención los siguientes enunciados y escribe la opción más adecuada: ya, ya no, aún o aún no. Si piensas que existen varias opciones correctas, escríbelas todas. Consulta las soluciones para leer algunas explicaciones adicionales.

Bueno, en aquel tiempo yo (1) tenía coche, pero (2) tenía el carné de conducir.

Bueno, en aquel tiempo yo
(3) tenía coche porque (4) tenía el carné de conducir.

Cuando conocí a Lupe,
(5) estaba saliendo con Nora. Durante casi tres meses estuve saliendo con las dos porque no me atrevía a hablar con Nora.

(6) quedan diez minutos de partido pero yo creo que (7) tienen tiempo para ganar porque van perdiendo por siete a cero.

¿La cebolla? No, no me gusta. De pequeña
(8) no me gustaba...

- (9) me has contestado, ¿te quieres casar conmigo?
- (10) te lo he dicho muchas veces: (11) lo sé... Necesito tiempo para pensarlo.
- Lo que pasa es que tú (12) me quieres, Paquita.

¿Cómo? ¿
(13) estás en la cama durmiendo? Vamos, levántate __________ (14), que vas a llegar tarde.

- ¿ (15) han pedido los señores?
- No, no, (16) había venido nadie para preguntarnos...
- ¿ (17) saben lo que quieren?
- No, (18) nos han traído la carta...
- ¿No? Lo siento, (19) mismo se la traigo.

(20) he podido recoger la carta porque cuando he ido a la oficina de Correos (21) habían cerrado.

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Sí, sí, está en la cama. Ayer (22) se encontraba mal y tenía fiebre.

- ¿Conocías este restaurante?
- Sí, (23) había estado un par de veces.

- ¿Conocías este restaurante?
- No, (24) había estado nunca, pero me habían hablado muy bien de él.

¡
(25) se han acabado los ejercicios de esta unidad!

PARA APRENDER MÁS...

El ejercicio repasa los contenidos de la unidad. Fíjate bien en todas las palabras y el contexto porque todo ello te ayuda a elegir una única opción. Así sucede, por ejemplo, en el ejercicio 2 y el ejercicio 4: la diferencia es la que establecen los relacionantes pero / porque. Observa también las diferencias entre el ejercicio 23 y el 24. En otros casos, lee las alternativas, también correctas, que te proponemos.

Bueno, en aquel tiempo yo aún no (1) tenía coche, pero ya (2) tenía el carné de conducir.

Bueno, en aquel tiempo yo
aún no (3) tenía coche porque aún no (4) tenía el carné de conducir.

Cuando conocí a Lupe,
aún (5) estaba saliendo con Nora. Durante casi tres meses estuve saliendo con las dos porque no me atrevía a hablar con Nora.
Según la perspectiva adoptada, puedes usar el adverbio ya, aunque el hablante, al usar aún, apunta que esa situación iba a acabar, como así fue... tres meses más tarde.

Aún (6) quedan diez minutos de partido pero yo creo que ya no (7) tienen tiempo para ganar porque van perdiendo por siete a cero.

¿La cebolla? No, no me gusta. De pequeña
ya no (8) no me gustaba...
Como has visto en la unidad, la presencia del adverbio ya subraya que no ha habido cambios. Sin ese adverbio, el contraste entre pasado y presente, podría hacer pensar que ahora sí le gusta la cebolla.

-
Aún no (9) me has contestado, ¿te quieres casar conmigo?
- Ya (10) te lo he dicho muchas veces: aún no (11) lo sé... Necesito tiempo para pensarlo.
- Lo que pasa es que tú ya no (12) me quieres, Paquita.
El enamorado también podría haber contestado algo así como: Paquita, ¿aún me quieres?

¿Cómo? ¿
Aún (13) estás en la cama durmiendo? Vamos, levántate ya (14), que vas a llegar tarde.
El que ofrecemos es el significado más lógico. Si en 13 usamos ya, mostraremos la extrañeza que nos causa que alguien esté en la cama muy temprano. El ejercicio 14 propone un uso de ya que corresponde, en ese ejemplo, a la urgencia de un mandato: inmediatamente.

-
¿Ya (15) han pedido los señores?
- No, no, aún no (16) había venido nadie para preguntarnos...
- ¿Ya (17) saben lo que quieren?
- No, aún no (18) nos han traído la carta...
- ¿No? Lo siento, ya (19) mismo se la traigo.
El ejercicio 19 se asocia también con el carácter inmediato de la acción, reforzado con el adjetivo mismo.

Aún no (20) he podido recoger la carta porque cuando he ido a la oficina de Correos ya (21) habían cerrado.

Sí, sí, está en la cama.
Ayer ya (22) se encontraba mal y tenía fiebre.

-
¿Conocías este restaurante?
- Sí, ya (23) había estado un par de veces.
La elección de ya está muy relacionada por la respuesta afirmativa (sí), algo que no sucede en el ejercicio 24.

-
¿Conocías este restaurante?
- No, aún no (24) había estado nunca, pero me habían hablado muy bien de él.

¡
Ya (25) se han acabado los ejercicios de esta unidad!
Bueno, sí, ya se han acabado, pero aún puedes hacer otros más en tu cuaderno: imagina nuevos ejemplos.

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Como ya sabes, el funcionamiento de las expresiones (en este caso las expresiones con estos adverbios) a veces no se ajusta a lo que explicamos en la unidad. Así sucede, por ejemplo, con las siguientes:

¡Ya era hora!: con esta expresión mostramos que, en nuestra opinión, una acción o una decisión se ha demorado mucho tiempo.

“Somos ricos en literatura oral y ya era hora de hacer un buen catálogo”. Diario Vasco, España

[Las mujeres] se han lanzado a correr. ¡Y
ya era hora! ¿Por qué tantos tabúes? ¿Por qué tantos reparos? ¿Por qué? Correr por la ciudad, por los parques, cerca del río... Ya no es cosa de ellos. Es de ellos y de ellas. El Desmarque, España

Ya veremos: expresión, preferentemente oral y usada sin complementos, para indicar que aplazamos una acción o una decisión, o que mostramos dudas sobre su desenlace.

Hoy toca animar, mañana... ya veremos. Esta mañana toca ver la botella medio llena y no medio vacía. El Granada CF se juega más de un 80% de probabilidades de alcanzar, al menos en teoría, la meta propuesta al inicio de la temporada. Granada Hoy, España

Ya veo que: usada para indicar que comprobamos, constatamos algo.

Por si a alguien le importa, y ya veo que no, Mongolia ha sido el país que, por segunda vez consecutiva, más ha crecido (económicamente hablando) en un año. Cinemanía, España

Ya lo creo: usada con un significado próximo a “por supuesto”, pero con mayor implicación del hablante.

[...] al final hubo de tomar partido. Y lo tomó, ya lo creo que lo tomó. El Librepensador, España

Ya verás / ya verá: usada para expresar que algo podrá ser comprobado, pero también como amenaza, sin necesidad de complementos (Si no lo haces, ya verás...).

El director municipal de turismo comentó que los preparativos se intensificarán en los próximos días [...] “¡Les va a gustar, ya verás!”, indica el citado funcionario. Periódico Express de Nayarit, México

¡Ya!: usada con el significado de “¡basta!”, en ocasiones reforzada con otras palabras: ¡Basta ya!, ¡Ya basta!, ¡Ya vale!

¡Anda ya!: usada para mostrar incredulidad ante una afirmación de otra persona.

¡Toma ya!: de uso oral, sobre todo, en España se usa para subrayar una reacción ante algo que nos causa sorpresa, admiración, alegría, indignación...

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ALCOBENDAS, CIUDAD DEL AMOR. Resulta que, según Amazon, los alcobendenses son los más románticos de España... ¡¡Toma ya!! [...] nuestra ciudad ocupa ¡el número uno! en el ranking de compras de novelas de amor. Cadena SER Madrid, España

Puedes encontrar otras expresiones con ya o con aún (mejor aún, más aún...) en tu diccionario.

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