Image

Negar un enunciado supone expresar que una acción, una situación, un estado no sucede o no tiene lugar (o no ha sucedido o no sucederá). El procedimiento habitual en español es anteponer el adverbio no al verbo.

Su colocación es como detallamos a continuación:

a) inmediatamente antes del verbo: No explicó el final de la película;

Image

b) en los enunciados en los que aparece(n) pronombre(s) átono(s), la negación aparece inmediatamente antes de esos pronombres. Recuerda que son los pronombres los que se sitúan antes del verbo, junto a él: No se lo explicó;

c) en los enunciados sin verbos suele aparecer después del sustantivo: ¡Recortes en educación, no!, pero también puede situarse antes: No a la pena de muerte.

Sin embargo, el concepto de negación puede ser más amplio. Negar puede significar rechazar, no aceptar, mostrar desconocimiento, indicar el error de otra persona (por lo tanto, referirse a enunciados anteriores), y en estas situaciones se amplían las formas de “negación”: ¡ni hablar!, ¡qué va!, ¡para nada!, ni idea, ni loco/a, ni caso, y muchas otras, a menudo fórmulas o expresiones.

Con frecuencia la negación se acompaña de gestos, pero estos gestos son más numerosos que el simple movimiento de la cabeza, ya que guardan relación con los diferentes contenidos de la negación, como acabamos de decir.

Image
Image

Además, la negación puede estar relacionada con la expresión de una cantidad cero (cantidad de tiempo, cantidad de personas o cantidad de cosas). Algunos de los cuantificadores (nunca / jamás, nadie, nada) expresan estos contenidos (Nunca he oído esta palabra / Nadie pudo ayudarme / Nada es mejor que unas vacaciones en la playa).

Estos cuantificadores tienen la capacidad de expresar la negación cuando se anteponen al verbo; sin embargo, es necesaria la aparición del adverbio
no si su posición es pospuesta: No he estado nunca en Costa Rica / No vino nadie / No hay nada mejor que las vacaciones.

Existen otras palabras que ya conoces asociadas con la negación, encargadas de relacionar contenidos negativos:

a) La conjunción ni (equivalente, en parte, a la conjunción y, pero en los enunciados negativos): En la nevera no queda leche ni queso. En ocasiones, puede aparecer como primera marca de negación (¿La capital de Brunei? Ni idea). Con frecuencia a esa primera marca de negación seguirán otras: Ni lo sé ni me importa. En todos esos casos conseguimos así un tono más enfático.

b) El adverbio tampoco, con un valor similar, equivale en parte al adverbio también en los enunciados negativos. Puede reforzar el valor de ni si aparecen las dos formas Ni lo sé ni tampoco me importa. Su uso más frecuente es confirmar el enunciado negativo del interlocutor: Si tú no quieres ir, yo tampoco; No tomo café por la noche... / Yo tampoco.

c) A diferencia de los casos anteriores, la conjunción sino (diferente de si no) se usa, en cambio, para señalar un error o una alternativa sobre una negación anterior: La reunión no es el lunes, sino el martes. Si esa matización posterior aparece con un verbo, usamos sino que: La reunión no se ha cancelado sino que se ha aplazado... Finalmente, recuerda que después de un enunciado negativo puede aparecer un enunciado reformulado con el adverbio de afirmación (obligatoriamente si el segundo enunciado no tiene verbo): Al principio no me ha gustado, pero después sí / No tengo bici, pero antes (sí) tenía.

© 2021 marcoELE. LOURDES DÍAZ / AGUSTÍN YAGÜE > CONTACTO