Como sabes, en las acciones recíprocas intervienen dos o más sujetos: el primero realiza una acción que recibe el segundo mientras que, simultáneamente, el segundo realiza la misma acción que recibe el primero. Por esa razón se combinan solamente con las formas de plural de los pronombres átonos: nos, os y, también, el pronombre se. También en estos casos el pronombre puede referirse a la “totalidad” de la persona (se es entonces el objeto directo) o a una “parte” (y entonces se actúa como objeto indirecto).

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Se miran amorosamente porque se quieren.

Se saludan y se dan la mano porque se conocen desde hace muchos años.

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Podemos usar formas en singular para expresar esa acción recíproca, pero la información en esos casos enfoca solamente a una de las dos personas; la segunda debe aparecer expresamente como receptora de la acción. Compara los siguientes ejemplos:

Silvia y Sara se escriben muchos correos de trabajo.
Yo
me escribo con una chica venezolana para así mejorar mi español escrito.


EJERCICIO DOS

Observa el significado de estos verbos. En los casos posibles, escribe una frase sin usar pronombre, otra para expresar una acción reflexiva y otra más para expresar una acción recíproca. Observa el ejemplo:

0. saludar
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


La soprano
saludó al público al finalizar la ópera.
-
En varios países algunas personas
se saludan juntando la nariz.

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1. tutear
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


2. odiar
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


3. golpear
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


4. tapar
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


5. mirar
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


6. apoyar
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


7. preguntar
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


8. prometer
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


9. pedir
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


10. nacer
SIN PRONOMBRE
REFLEXIVA
RECÍPROCA


PARA APRENDER MÁS...

Revisa los comentarios para cada uno de los ejercicios. Comprobarás, entre otras cosas, que algunas opciones son posibles, pero no son lógicas, simplemente porque no las decimos en la vida real, y que, por tanto, no todos los verbos admiten estas variaciones con el pronombre.

1. tutear
SIN PRONOMBRE: Sara es una persona muy espontánea: tutea a todo el mundo.
REFLEXIVA:

RECÍPROCA:
Carlos y su jefe se tutean porque son de la misma edad.

Las personas no hablan solas, no conversan si no hay un interlocutor. Por esa razón la acción de tutearse (como acción reflexiva) no resulta lógica.

2. odiar
SIN PRONOMBRE: José Luis odia los postres con nata.
REFLEXIVA:
José Luis se odia todas las mañanas al pesarse... Nunca respeta la dieta.
RECÍPROCA:
Manuela y su vecina se odian desde hace años. No se hablan...

Expresamos nuestros sentimientos hacia otras personas. No parece frecuente expresar odio hacia nosotros mismos (uso reflexivo). Pero no es imposible, como muestra el ejemplo.

3. golpear
SIN PRONOMBRE: El camión golpeó a un carro cuando giraba hacia la avenida.
REFLEXIVA:
Miguel se golpeó con la esquina de la mesa.
RECÍPROCA:
Los luchadores se golpearon durante unos minutos y luego se abrazaron.

El ejemplo de golpearse con la mesa debemos entenderlo como próximo a las acciones reflexivas, aunque en ese caso la debemos entender como involuntaria.

4. tapar
SIN PRONOMBRE: El operario tapó el agujero con un poquito de yeso.
REFLEXIVA:
Antonio se tapó la herida con un pañuelo antes de ir al hospital.
RECÍPROCA:
Cuando dormían juntos se tapaban el uno al otro.

Recuerda que para que algunos enunciados no sean ambiguos podemos incluir algunas construcciones para determinar si se trata de una acción reflexiva (se tapaban a sí mismos) o recíprocas (el uno al otro / los unos a los otros).

5. mirar
SIN PRONOMBRE: Miró los precios y decidió no comprar nada porque todo era muy caro.
REFLEXIVA:
Se miró varias veces al espejo antes de ir a la cita con Julia.
RECÍPROCA:
Se miraron unos minutos pero no se reconocieron. Habían pasado 19 años.

Como sabes, el verbo mirar tiene un uso muy limitado para expresar acciones reflexivas: con un espejo cuando se expresa la totalidad (el objeto directo) o, algo más amplio, para expresar “una parte” (el objeto indirecto): se miró las manos / la herida de la rodilla.

6. apoyar
SIN PRONOMBRE: Eva apoyó a varios grupos ecologistas en la campaña para salvar las focas.
REFLEXIVA:
Se apoyó en los brazos del sillón para incorporarse.
RECÍPROCA:
Cuando les preguntaron, todos los chicos se apoyaron unos a otros y no dijeron quién había sido el que había roto el cristal.

Son posibles los tres usos, aunque comprueba que en la acción reflexiva el verbo tiene un significado relacionado con lo físico, mientras que en los restantes casos el significado se asocia con lo moral, “dar apoyo”.

7. preguntar
SIN PRONOMBRE: Arthur siempre pregunta en clase: todo, hasta las palabras más fáciles.
REFLEXIVA:
Durante mucho tiempo se preguntó el porqué de la decisión de Lupita.
RECÍPROCA:
Se preguntaron sus nombres, sus profesiones y después se saludaron.

8. prometer
SIN PRONOMBRE: Pedrito prometió a su mamá que sería bueno y que se comería la sopa...
REFLEXIVA:
Se prometió a sí mismo que antes de seis meses dejaría de fumar.
RECÍPROCA:
Salva y Alba se prometieron amor eterno, pero a los tres meses se divorciaron.

Aunque habitualmente prometemos algo a otras personas, el ejemplo que te proponemos para la acción reflexiva es razonable.

9. pedir
SIN PRONOMBRE: He pedido un café con leche, pero esto es un té con leche.
REFLEXIVA:
Se ha pedido unos días de vacaciones, pero el jefe ha dicho que no.
RECÍPROCA:
Sí: amor a primera vista. El primer día se pidieron el teléfono y comenzaron su relación (a verse).

Revisa los usos enfáticos del pronombre se: el ejemplo de acción reflexiva es un caso en que el pronombre refuerza el significado del verbo.

10. nacer
SIN PRONOMBRE: Hay dudas sobre dónde nació Cristóbal Colón...
REFLEXIVA:

RECÍPROCA:

Nacer es un verbo intransitivo: no es posible combinarlo con pronombres que indiquen acciones reflexivas o recíprocas.


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Recuerda que, como el resto de pronombres átonos, colocamos el pronombre se, con los valores mencionados, antes del verbo, excepto en los casos que ya conoces: el imperativo (lávese las manos, por favor) y las formas no personales del verbo cuando no son parte de un verbo conjugado (mojarse es divertido / levantándose más temprano podrá llegar puntualmente a la oficina). En todos ellos, el pronombre está situado después del verbo, integrado en una sola palabra. En las perífrasis verbales, podemos optar por situar el pronombre antes o después del verbo: Antonio está muy feo con esos pelos: se debería peinar / debería peinarse de manera diferente.

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