Mientras me explicaba su historia, larga y aburrida, me dormí.
En este ejercicio y en el siguiente queremos mostrar el valor del pretérito imperfecto para situar el marco, el escenario donde sucede la acción (en pretérito perfecto simple). Observa que el foco cambia entre los dos enunciados en función del tiempo utilizado, como explicamos a continuación.
Mientras me acostaba, me explicó su problema.
A diferencia del anterior, donde la importancia de la acción es dormir, ahora la importancia se centra en explicar.
Lógicamente en este ejemplo y en el anterior, podemos cambiar los tiempos verbales: Mientras me explicó su historia me dormía (pero no se durmió, o no completamente) / Mientras me acosté, me explicaba su problema. Más adelante, veremos que es posible, en ambos enunciados, usar tiempos iguales: todos en pretérito imperfecto o todos en pretérito perfecto simple, y eso provoca cambios en el significado de los enunciados.
Cuando salía con María, conocí a Marina y me enamoré locamente...
Este ejemplo es claro: el verbo en pretérito imperfecto (salía) expresa un proceso, una duración; los dos verbos en pretérito perfecto simple en cambio señalan un momento de ese proceso anterior.
- ¡Caramba! Mira la calle: ha llovido...
- No, no ha llovido. Llovió anoche, pero la calle todavía está mojada.
Para la primera persona la acción se sitúa en un momento próximo al acto de hablar. La segunda persona, en cambio, tiene información del momento del suceso, y lo sitúa en pretérito perfecto simple con una palabra que expresa tiempo: anoche.
-Eh, ¿qué pasa?, ¿Se ha acabado la película ya?
- Ricardo... ¡la peli acabó / ha acabado hace media hora...! ¡Cuando miras el fútbol en la tele nunca te duermes!
El ejemplo es, en parte, similar al anterior. La persona que se despierta no tiene noción del tiempo. La segunda persona, sí (hace media hora). Observa, sin embargo, que existe una diferencia importante: media hora es, en principio, “poco tiempo”, es un tiempo “actual”, pero la segunda persona tiene necesidad de “alejar” esa acción, por eso usa el pretérito perfecto simple (aunque, como hemos apuntado, puede usar también el pretérito perfecto compuesto).
- Yo tenía / tuve un perro cuando yo era pequeño. Se llamaba Truska y siempre jugaba conmigo. Me lo compró mi padre cuando tenía, no sé, seis o siete años. No, ahora me acuerdo: el día en que cumplí seis años.
- Yo nunca he tenido / tuve ningún perro porque en mi casa no había sitio, solo teníamos tres habitaciones y éramos cuatro hermanos...
La descripción del perro y el piso (sin acción) es uno de los usos que ya conoces del pretérito imperfecto. Los usos del pretérito perfecto simple corresponden a acciones. Observa especialmente la referencia a la edad: usamos tenía para esa situación que se extiende en el tiempo, pero usamos cumplí para una acción momentánea, concreta.